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divendres, 29 d’abril de 2011

No és massa tard / No es demasiado tarde






Cada cop que te'n vas
Oblides
Que em tornes a fer mal
Ja no puc esperar
Que siguin
Els dies sempre iguals
Si no parles
O m'enganyes
Em perdo en el dolor
No t’odio
Però no oblido

No és massa tard per a mi
Puc fer-ho sense tu
Vull fer-ho sense tu

Cada nit que no hi ets
Es trenquen
Paraules que no et dic
Tot el temps que he perdut
Buscant-te
Ja no té cap sentit
Si te’n vas
No m’enfonso
Però encara em pot fer mal
Un record
Que ara m’ofega

No és massa tard per a mi
Puc fer-ho sense tu
Vull fer-ho sense tu

Cada cop que te'n vas
Oblides
Que em tornes a fer mal
Ja no puc esperar
Que siguin
Els dies sempre iguals
Per a mi

No és massa tard per a mi
Puc fer-ho sense tu
Vull fer-ho sense tu

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Cada vez que te vas
Olvidas
Que me vuelves a hacer daño
Ya no puedo esperar
Que sean
Los días siempre iguales
Si no hablas
O me engañas
Me pierdo en el dolor
No te odio
Pero no olvido

No es demasiado tarde para mi
Puedo hacerlo sin tí
Quiero hacerlo sin tí

Cada noche que no estás
Se rompen
Palabras que no te digo
Todo el tiempo que he perdido
Buscándote
Ya no tiene ningún sentido
Si te vas
No me hundo
Pero aún me puede hacer daño
Un recuerdo
Que ahora me ahoga

No es demasiado tarde para mi
Puedo hacerlo sin tí
Quiero hacerlo sin tí

Cada vez que te vas
Olvidas
Que me vuelves a hacer daño
Ya no puedo esperar
Que sean
Los días siempre iguales
Para mi

No es demasiado tarde para mi
Puedo hacerlo sin tí
Quiero hacerlo sin tí


dijous, 28 d’abril de 2011

Llegó Quizá la Primavera

Llegó quizá la primavera a tus jardines?...
Las mariposas lo anuncian desbocadas;
en cada rosa o jazmín dejan su beso,
como quisiera, yo, besarte amada....

Emilio Pablo

dimecres, 27 d’abril de 2011

Love me like a man



The men that I've been seeing, baby
Got their soul up on a shelf
you know they could never love me
When they can't even love themselves

But I need someone to love me
Someone to really understand
Who won't put himself above me
Who’ll just love me like a man

I never seen such losers darlin’
even though I try…
…to find a mind who can take me home
’stead of taking me for a ride

And I need someone to love me
I know you can
Believe me when I tell you
you can love me like a man

Oh they want me to rock them
like my back ain't got no bone
I want a man to rock me
like my… backbone was his own

baby, I know you can
Believe me when I tell you
You can love me like a man

I Come home sad and lonely
Feel like I wanna cry
I need someone to hold me
Not some fool to ask me why

And I need someone to love me
Darlin’ I know you can

Don't you put yourself above me
You just love me like a man

dimarts, 26 d’abril de 2011

Un viejo brindis irlandés


No tengo clara su procedencia, y además existen varias versiones. Yo me quedo con esta, un poquito más breve, y con la teoría de que se trata de un viejo brindis irlandés (ya sabéis, la cabra siempre tira al monte)






Trabaja como si no necesitaras dinero.
Ama como si nunca te hubieran herido.
Y baila como si nadie te estuviera viendo.

dijous, 21 d’abril de 2011

Por eso queremos tanto a Julio

A Julio Cortázar

Lo queremos porque es bondadoso.

Es bondadoso como ser humano y muy bueno como escritor. Tiene un corazón tan grande que Dios necesitó fabricar un cuerpo también grande para acomodar ese corazón suyo. Luego mezcló los sentimientos con el espíritu de Julio. De allí resultó que Julio no solo fuera un hombre bueno, sino justo. Todos sabemos cuanto se ha sacrificado por la justicia.

Por las causas justas y porque haya concordia entre todos los seres humanos.

Así que Julio es triplemente bueno.

Por eso lo queremos. Lo queremos tanto sus amigos, sus admiradores y sus hermanos.

En realidad, él es nuestro hermano mayor.

Nos ha enseñado con sus consejos y a través de sus libros que escribió para nosotros lo hermoso de la vida, a pesar del sufrimiento, a pesar del agobio y la desesperanza. Él no desea esas calamidades para nadie. Menos para quienes saben que, más que sus prójimos, somos sus hermanos. Por eso queremos tanto a Julio.

Juan Rulfo

dimecres, 20 d’abril de 2011

Terapia Intensiva

Lo encontraron en su casa de Buenos Aires, caído en el suelo, desmayado, respirando apenitas. Mario Benedetti había sufrido el más feroz ataque de asma de toda su vida.

En el Hospital Alemán, el oxígeno y las inyecciones lo devolvieron, poquito a poco, al mundo, o a algún otro planeta más o menos parecido. Cuando alzaba los párpados, veía muñequitos que bailaban, tomados de la mano, en la remota pared, y entonces volvía a sumergirse en un silencio asueñado y ausente. Estaba molido. Había sido aporreado por Joe Louis, Rocky Marciano y Cassius Clay, todos a la vez, aunque él nunca les había hecho nada.

Escuchó voces. Las voces iban y venían, se acercaban, se alejaban, y en alemán decían algo así como mal, mal, lo veo muy mal; un caso difícil, difícil; quién sabe si pasa de esta noche. Mario abrió un ojo y no vio muñequitos. Vio unas túnicas blancas, al pie de su cama. Con voz de bandera arriada, preguntó:

—¿Tan grave estoy?

Lo preguntó en perfecto alemán. Y uno de los médicos se indignó:

—¿Y usted por qué habla alemán, si se llama Benedetti?

El ataque de risa lo curó del ataque de asma y le salvó la vida.

Eduardo Galeano

dimarts, 19 d’abril de 2011

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse. En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.

Mario Benedetti

dilluns, 18 d’abril de 2011

Conservación de los recuerdos

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: "Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra".

Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones". Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras que en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempres de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.

Julio Cortázar

divendres, 15 d’abril de 2011

Lo que hace el miedo

En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto.

Siempre que hacía prisioneros los llevaba a una sala donde, en un lado había un grupo de arqueros y, en el otro lado, una inmensa puerta de hierro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.

En esta sala hacía formar en círculo a los prisioneros y les decía:
”Ustedes pueden elegir entre morir por las flechas de mis arqueros o pasar por aquella puerta”

Todos elegían ser muertos por los arqueros ante el temor de lo que hubiera detrás de ella.

Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo sirvió al rey, se dirigió al soberano:
- Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?
- Dime, soldado.
-¿Qué había detrás de la asustadora puerta?
- Vé y mira tú mismo.

El soldado, entonces, abre temerosamente la puerta y, a medida en que lo hace, rayos de sol entran y aclaran el ambiente...
Y, finalmente, él descubre, sorprendido, que...
...la puerta se abría sobre un camino que conducía a la

¡¡¡ LIBERTAD !!!

El soldado, admirado, solo puede mirar a su rey, sin articular palabra.

Y el Rey le dice:
- Yo daba a ellos la elección, pero preferían morir a arriesgarse a abrir esta puerta

¿Cuántas puertas dejamos de abrir por el miedo de arriesgar?
¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, solamente por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?

dijous, 14 d’abril de 2011

Abre la puerta

Yo quise subir al cielo para ver
y bajar hasta el infierno para comprender
qué motivo es
que nos impide ver
dentro de tí
dentro de tí
dentro de mí.

Abre la puerta niña
que el día va a comenzar
se marchan todos los sueños
que pena da despertar.
Por la mañana amanece
la vida y una ilusión
deseos que se retuercen
muy dentro del corazón.

Soñaba que te quería
soñaba que era verdad
que los luceros tenían
misterio para soñar.
Hay una fuente niña
que la llaman del amor
donde bailan los luceros
y la luna con el sol.

Abre la puerta niña
y dale paso a la luz
mira que destello tiene
esa nube con el sol.
Por la mañana amanece
la vida y una ilusión
deseos que se retuerce
muy dentro del corazón.
Hay una fuente niña
que la llaman del amor
donde bailan los luceros
y la luna con el sol.

dimecres, 13 d’abril de 2011

Resiliencia










De todo quedaron tres cosas…
la certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir
y la certeza de que sería interrumpido antes de terminar.

Hacer de la interrupción un camino nuevo,
hacer de la caída, un paso de danza,
del miedo, una escalera,
del sueño, un puente,
de la búsqueda, un encuentro.

Autor(es) por determinar

dimarts, 12 d’abril de 2011

Competir con la naturaleza...

Había un hombre que pasó tres años esculpiendo un trozo de jade para darle forma de hoja. Presentó su obra maestra al príncipe, que quedó muy impresionado y lo contrató.

La hoja parecía tan real que si se la ponía entre hojas de verdad no se la podía distinguir. Todo el mundo señalaba que era una obra de arte muy hermosa.


Sin embargo, cuando Lie Tze tuvo noticia de ello, dijo humorísticamente: "Si la Naturaleza necesitara tres años para hacer una hoja, tendríamos problemas."

Así pues, el sabio sabe que por mucho que imitemos a la naturaleza, esta continúa haciéndolo mejor.

Cuento taoista

dilluns, 11 d’abril de 2011

Hexagrama 59


Huan: la disolución (la dispersión)


Arriba Sun, lo suave, el viento



Debajo K'an, lo abismal, el agua


Solución general: El agua simboliza las emociones, las pasiones, y estas son siempre peligrosas pues nublan la razón e impiden la serenidad. Cuando la razón está nublada y estamos agitados cometemos errores peligrosos. En este signo el viento disuelve, dispersa las emociones y de esta manera, mediante su suavidad y calidez contrarresta nuestras actitudes peligrosas.
El egoísmo nos impide la generosidad suficiente para que los demás nos miren con afecto y confianza. El egoísmo nos lleva también a manipular y a utilizar a los demás, y cuando estos se dan cuenta nos rechazan. Pero sobre todo, el egoísmo nos impide ser generosos y confiar en los demás, siendo este el error más peligroso. El egoísmo se disuelve por medio de la espiritualidad es el único camino que nos demostrará lo equivocado del egoísmo, que nos demostrará que lejos de producirnos las satisfacciones que tanto buscamos sólo nos produce dolor.

dimecres, 6 d’abril de 2011

Empezar por lo pequeño

Un asceta meditaba profundamente en su cueva cuando se sintió molestado por un ratoncillo que se puso a roer sus ropas.

- Márchate estúpido - dijo el ermitaño - ¿No ves que has interrumpido mi meditación?
- Es que tengo hambre - contestó el ratón.
- Llevaba más de treinta días de meditación buscando la unidad con Dios y me has hecho fracasar - se lamentó el ermitaño.
- ¿Cómo buscas la unidad con Dios si no puedes siquiera sentirte unido a mí que sólo soy un simple ratón? - respondió el roedor.

dimarts, 5 d’abril de 2011

Hand in my pocket

I'm broke but I'm happy
I'm poor but I'm kind
I'm short but I'm healthy, yeah
I'm high but I'm grounded
I'm sane but I'm overwhelmed
I'm lost but I'm hopeful baby

What it all comes down to
Is that everything's gonna be fine fine fine
I've got one hand in my pocket
And the other one is giving a high five

I feel drunk but I'm sober
I'm young and I'm underpaid
I'm tired but I'm working, yeah
I care but I'm worthless
I'm here but I'm really gone
I'm wrong and I'm sorry baby

What it all comes down to
Is that everything's gonna be quite alright
I've got one hand in my pocket
And the other one is flicking a cigarette

What it all comes down to
Is that I haven't got it all figured out just yet
I've got one hand in my pocket
And the other one is giving the peace sign

I'm free but I'm focused
I'm green but I'm wise
I'm shy but I'm friendly baby
I'm sad but I'm laughing
I'm brave but I'm chicken shit
I'm sick but I'm pretty baby

And what it all boils down to
Is that no one's really got it figured out just yet
I've got one hand in my pocket
And the other one is playing the piano

What it all comes down to my friends
Is that everything's just fine fine fine
I've got one hand in my pocket
And the other one is hailing a taxicab...


dilluns, 4 d’abril de 2011

El lepidopmac

Cientos de parejas aguardan su turno. Da gusto verlas porque no son comunes. Es evidente que se aman. Y no porque vayan de la mano o se miren con ternura, sino porque sería absurdo estar de pie tantas horas si no portasen las pruebas que lo acreditan. El letrero, donde inicia la fila, anuncia: “Pagamos 20 gramos de oro por mariposa”.

Se sabe que el método es indoloro y que cada estómago enamorado alberga entre 10 y 15 especímenes. Además, el intervenido puede generar nuevas mariposas al cabo de una semana. Sin embargo, existe un inconveniente. Con frecuencia, sólo uno de la pareja las porta, demostrándose que no es correspondido. El drama es inevitable.

Los detractores del doctor Lorca, inventor del Lepidopmac (aparato para cazarlas), lo tildan de “anti-romántico”. Unos, por ponerle precio a los sentimientos más nobles. Otros, por llevar al abismo a tantas parejas correctamente constituidas. Ni los oye. No hay tiempo. Su amada aguarda la sentencia. Cuando el número de mariposas iguale al de personas, Lorca las soltará. Confía en que nadie querrá sostener un fusil.

Rafael R. Valcárcel

divendres, 1 d’abril de 2011

El tren

Faltaba poco para las campanadas de fin de año. Otro más que iría al limbo de los calendarios.
El tren avanzaba rápido en medio de la noche. Apenas unas lucecitas salpicaban la negrura, obligando a imaginar formas y volúmenes, texturas de casas y campos.
El hombre miró una vez más a la mujer. Iban desde hacia muchas horas los dos solos en el vagón. La vio entrar cargada con una pequeña maleta con ruedas y un bolso de piel. Era alta y vestía un traje chaqueta de modisto de moda. Saludó con un suave acento sureño y cuando se sentó frente a él le invadió un sutil perfume que le recodaba bayas y frutas silvestres.
Él respondió con una inclinación de cabeza y farfulló medio dormido un “buenas noches” que se le antojó ininteligible.
La mujer también miraba de soslayo al hombre, con una curiosidad creciente que sabía disimular muy bien. De vez en cuando se echaba hacia atrás un mechón de pelo rubio y se ajustaba el puente de las gafas de aleación que llevaba. Detrás de las lentes emergían unos expresivos ojos azules que el hombre descubrió al hacer un análisis mas completo de su compañera de viaje,
Su rostro enmarcaba unos pómulos sonrosados, una frente despejada y una naricilla graciosa con unos labios perfectamente dibujados que apenas mostraban un toque de carmín..
Ella comprobó que el hombre todavía conservaba gran parte de su cabello negro aunque algunas briznas blancas indicaban unas canas estratégicamente situadas. Sus dientes blancos resaltaban en el cuidado bigote, y la barba necesitaba una atención urgente. Tenía un aire indefinido de intelectual, sus ojos grises parecían perdidos en una ensoñación que no lograba definir.
Él consultó el reloj, la hora del cambio de año se acercaba. Entonces hizo algo sorprendente. De una cartera de piel negra sacó un estuche isotérmico con una botella de cava pequeña y dos copas y una bolsita que contenía uva.
- Perdone mi atrevimiento señora……me llamo Lorenzo y me gustaría que brindáramos juntos por el nuevo año. Es una costumbre que nunca quisiera perder y es muy triste no tener a nadie con quien hacerlo.
Ella se movió como sacudida por un resorte y alargó la mano para tomar la copa y las uvas.
- Me llamo Amelia, Lorenzo, tanto gusto de conocerle. Lo último que esperaba encontrar a estas horas es un ofrecimiento como el suyo. Es lo más insólito que nunca me ha pasado.
- Sí? –rió Lorenzo- lo insólito es estar en un tren a estas horas y más en un día como éste. Bueno, para ser sinceros, Amelia, no es la primera Nochevieja que me coge en un tren ni será la última. Pero, venga, preparémonos, pronto darán las campanadas. Hay que pensar en los deseos para el nuevo año, es fundamental cumplir los requisitos de una noche tan especial como ésta.
De una radio que llevaba comenzaron a sonar las campanadas. Ding, dong, ding, dong,….
Fueron tomando las uvas, entre risas entrecortadas y una vez sonó la última chocaron las copas y bebieron el cava todavía sonriendo divertidos.
- Sabe, Amelia? No creí que esta noche tan especial pudiese brindar con nadie. Llevo años levantando la copa yo sólo, mirando el asiento de enfrente vacío.
Pero hoy me siento contento, por fin puedo compartir este instante único con alguien.
- Pues sepa, Lorenzo, que es la primera vez en mi vida que recibo el año sin mi familia, sola. Y jamás hubiera pensado que lo haría de éste modo, en un tren, y brindando con un desconocido. No sé si creérmelo o no, me parece tan irreal....
- La vida a veces nos parece extraña, nos sorprende hasta a nosotros mismos.
Qué hacen dos seres humanos en este vagón, en un día que todo el mundo busca un rostro amigo, una emoción que compartir, quizá un amor que vivir?
Y aquí estamos, Amelia y Lorenzo, como dos guijarros sueltos de una roca, perdidos en el camino.
- Lorenzo, eso le parece que somos? Desde luego estamos solos cuando en realidad no deberíamos estarlo. Tengo una familia y seguro que usted también la tendrá.
- Sí, la familia, tiene usted razón, con la ella debimos brindar y tomar las uvas. Pero siempre hay una historia detrás de cada uno, quizá muchas historias dentro de una misma historia. Quizá le sorprenderían muchas cosas que podría contarle.
- Yo también tengo mi historia, cada uno la lleva allá donde va. Y nunca podremos desprendernos de ella. Quizá vivir una nueva después de la que ya tenemos, pero la anterior nunca nos abandonará.
- Ésta es una noche mágica, que sólo se repite una sola vez, como un puente entre lo pasado y lo que está por venir. De repente me encuentro con Amelia, y sin conocernos vivimos esta magia los dos, brindamos lanzando nuestros deseos al mismo tiempo.
- Me preguntaba qué hacía un hombre con aspecto de escritor, o poeta en un tren como éste y en un día como éste.
El hombre hizo un gesto de sorpresa y sonrió.
- Me han dicho muchas cosas, créame, pero nunca eso, He sido un poco de todo, empresario, artesano, artista, oficinista, vendí seguros y libros, hasta aprendiz de mago, en fin, cualquier actividad era válida para llevar dinero a casa. Finalmente una lotería me apartó de todo. Y al mismo tiempo que la diosa fortuna me colmaba como nunca pude soñar, un virus asesino se llevaba a María, mi adorada esposa.
Una fina cortina de lágrimas asomó en el hombre y quedó como perdido en el recuerdo.
-Tuve tres hijos. Cada uno siguió un camino, ahora andan desperdigados por el mapa, de vez en cuando hablo con ellos. Pero estoy solo, hice del tren mi casa, mi hogar, en sus vagones me siento seguro, ajeno al mundo exterior, aquí tengo cuanto necesito; paz, tranquilidad, llevo años viviendo de estación en estación, viendo la vida pasar a través de mil ventanillas, conociendo gente de la más variada condición. Soy cincuentón, Amelia, no estoy ya para muchas emociones, sólo quiero no pensar, que pase el tiempo poco a poco.
La mujer se recompuso en el asiento y volvió a su sitio un mechón rebelde de su pelo. Le había escuchado sin interrumpirle, imaginando preguntas que intuía no tendrían respuesta-
-Sabe, Lorenzo? También tengo para contar, mi pequeña o gran historia, aquello que nos depara la vida. Me enamoré muy joven del que luego fue mi marido. A punto de licenciarme en la universidad encontré al chico alto y guapo con el que soñamos casi todas las mujeres. Me enamoré perdidamente de él, pese a contar con la total oposición de mi familia, siempre me dijeron que no era de nuestra clase social, un chico sin estudios, que no pegaba conmigo. Pero el amor es así, o lo que creemos es el amor. Nos casamos un mes de mayo, en una florida primavera que hacia presagiar cómo iba a ser de esplendoroso nuestro matrimonio. Los primeros años fueron maravillosos, tuvimos tres hijas. Un día, sin motivo alguno, se volvió celoso, comenzó a espiar todos mis movimientos, a recelar hasta de los vecinos. Me sometió a una estricta vigilancia, supervisaba todas mis salidas, tuve que dar miles de explicaciones, mi vida poco a poco fue convirtiéndose en un infierno, las discusiones cada día se hacían más frecuentes. Mis hijas, ya adolescentes, acusaban los cambios de humor de su padre, fueron escenas terribles, no quiero ni recordarlas. Entonces tuve que tomar la decisión de separarme de mi marido, no podía soportarlo más.
Me acosó durante un tiempo, la policía tuvo que intervenir, pero el tiempo pasa rápido, mis hijas crecieron, se casaron y formaron su vida. Me enteré después que se juntó con otra mujer.
Ahora, Lorenzo, vivo pendiente de cada una de mis hijas. Un tiempo con una, otras semanas con la otra y después acudo con la siguiente. También parte de mi vida va en un tren, yendo de un sitio a otro. Pero llega un momento que te preguntas quién eres, dónde estás, si gobiernas tus actos realmente o son otros los que te guían en cada momento. Estoy cansada, Lorenzo, muy cansada, no pertenezco a mí misma, nunca en mi casa, siempre en la de los demás. Tengo una preciosa villa a orillas del mar, donde el mediterráneo huele a azahar, a jazmín, donde crecen los naranjos y limoneros, y los rayos del sol se reflejan en mil colores en los arrozales y en playas de serena belleza.
Quedó en silencio mirando fijamente su copa, como pensando que su vida también estaba vacía. Una sombra de tristeza la embargó y el hombre, solícito, le pasó una mano por el hombro, con sutileza, afectuosamente.
- Venga, Amelia, ánimo, que hoy es Nochevieja y mañana se cumplirán todos sus deseos, ya verá, no llore por favor, no llore, me va a hacer llorar a mí también.
Pero la mujer rompió en un llanto durante mucho tiempo contenido, se estremecía, no podía contenerse, arropada por el hombre, que no cesaba de consolarla.

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La luna patinaba en las aguas tranquilas de la playa, sus reflejos iban y venían en cada ola, en misteriosos susurros de mil caracolas, de sirenas ocultas.
Lorenzo tomó la mano de Amelia e hizo brotar con su magia una rosa. Ella la llevo a sus labios y sonrió. Ambos se besaron dulcemente,
A lo lejos empezaron a sonar las campanadas de Nochevieja.
Levantaron las copas y brindaron. Y acudió a su memoria una mágica noche de tren.

Pascual